El gobierno de Reino Unido suspende su plan económico de reducir el 45% de la tasa de intereses a las personas ricas
Hace unos días, el ministro de Economía de Reino Unido, Kwasi Kwarteng, hizo público un plan para eliminar la tasa del 45% del impuesto sobre la renta para aquellas personas que ganan más de 150.000 mil libras esterlinas al año. Dicha reducción pertenece a un paquete de recortes de impuestos que el gobierno de Truss había organizado para impulsar la economía del país.
A días del anuncio, la libra se devaluó frente al dólar, y algunos de los prestamistas más grandes del país suspendieron sus acuerdos hipotecarios. El pueblo alzó la voz y pedía la suspensión de esta reducción que solo iba beneficiar a los de siempre: los ricos y la gente con poder. El domingo 2 de octubre, la recién nombrada primera ministra, Liz Truss, anunció que no se iba a dar marcha atrás.
El gobierno de Reino Unido salió a defender este plan económico alegando que al bajar los impuestos a los ricos, el país se volvería más competitivo y fomentaría la creación de empresas y la inversión.
Hoy, 3 de octubre, el ministro de Economía anunció por medio de la BBC que la propuesta que habían tratado de implementar se volvió una gran distracción y se malinterpretó. Siendo esto lamentable, ya que en palabras de Kwarteng, era un paquete económico “sólido”. Se ha decidido dar marcha atrás a su plan de eliminar la tasa del 45% del impuesto sobre la renta a las personas ricas.
Sobre este cambio de planes, la diputada laborista Rachel Reeves manifestó que había llegado demasiado tarde para las familias de bajos recursos que ahora tienen que lidiar con una hipoteca más cara en los próximos años por culpa de la caída de la libra y la próxima subida en la tasa de intereses en el país.